Cada diciembre pasa lo mismo: los usuarios buscan sin parar cuál panetón conviene comprar este año, y hasta en mi propia familia me preguntan lo mismo, como si yo tuviera la respuesta mágica. La verdad es que sí he probado bastantes a lo largo de los años, así que esta vez decidí ordenar mis impresiones con algo de información real detrás, no solo “a mí me gusta este”.
Esto no es exageración de temporada: Perú lleva seis años consecutivos como el país que más panetón consume en el mundo, por encima de Italia y Brasil, con más de 34 mil toneladas consumidas en 2024 y un consumo promedio de 1.3 kilos por persona. En mi casa no es difícil creerlo, porque entre la familia, el trabajo y los amigos secretos, terminamos comprando o recibiendo más de cuatro panetones distintos cada diciembre.
Si compraste panetón en 2025, probablemente notaste algo distinto: las marcas propias de los supermercados ganaron terreno de forma importante, pasando de cerca del 58% a 61% del mercado moderno. Las marcas de siempre, como D’Onofrio, Costa, Gloria y Molitalia, no perdieron su lugar en la mente de la gente, pero sí perdieron participación frente a estas opciones más económicas. También noté, y los datos lo confirman, que el formato en caja se impuso este año, con cerca del 45% de las ventas, por encima de las bolsas y los envases más sencillos.



Aquí es donde más preguntas recibo. En el extremo accesible están las marcas propias de los supermercados y los clásicos de toda la vida como D’Onofrio, Costa, Gloria y Blanca Flor, que siguen siendo la opción más razonable para el panetón del día a día o para regalar en cantidad. Subiendo de categoría, marcas importadas como Bonifanti o Tre Marie ya superan los S/150 por un kilo, y el Rustichella d’Abruzzo de Wong llega a S/222.90. Y si de verdad quieres ver hasta dónde llega esto, el panetón artesanal Maximus de Cheese Corner, de 5 kilos, se vende en S/874. Yo no voy a decirte que compres el más caro: lo he probado y la diferencia de sabor existe, pero no siempre justifica el salto de precio para todos los bolsillos.


Honestamente, depende de para quién es el panetón. Si es para la cena familiar de todos los años, el clásico de supermercado cumple perfecto y nadie lo va a cuestionar. Si es un regalo puntual para alguien especial, ahí sí noto la diferencia en uno premium: más fruta confitada, miga más húmeda, menos relleno de aire. No es necesario gastar en el más caro de la lista, pero sí vale la pena subir un escalón si el panetón es el regalo en sí.
Otro cambio que confirman los datos: la decisión de compra se está adelantando. Antes la gente compraba en las últimas semanas de diciembre, pero ahora más de la mitad de las compras de la temporada se deciden hacia fines de noviembre o inicios de diciembre. A mí me ha funcionado comprar temprano por dos razones: encuentro mejor variedad y, en los primeros días, todavía hay promociones antes de que se agote el stock de los sabores más pedidos.
El panetón es solo una parte de lo que se gasta en diciembre. Según una encuesta reciente, las familias de los niveles A y B destinan entre S/300 y S/500 en regalos y entre S/200 y S/300 en la cena navideña, mientras que en el nivel C el gasto en regalos ronda los S/200 a S/300 y la cena entre S/100 y S/200. Si estás armando tu presupuesto de diciembre, conviene pensar el panetón como una línea más dentro de ese gasto, no como algo aparte.
Al final, mi recomendación de siempre: compra temprano, no le temas a las marcas propias de los supermercados para el día a día, y si vas a gastar más en uno, que sea porque realmente vas a notar la diferencia, no solo por la caja bonita.

